¿Creatividad vs. Productividad?

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La creatividad y la productividad en las empresas y startups son hermanas. No se trata de una u otra cosa; lo ideal es encontrar un extremo equilibrio entre los extremos, como lo sugiere el arte del “funambulismo” (o equilibrismo) que se basa en ubicar el peso de los extremos de una vara lo más equitativamente posible; de esta forma, son los extremos los encargados de mantener el equilibrio. La falta de una o el exceso de otra representaría el fracaso de cualquier estrategia comercial.

Por lo general, las empresas suelen enfocarse sólo en uno de los dos aspectos. Así lo demuestra un estudio realizado por Adobe Systems, que da como resultado que el 80 por ciento de los encuestados aseguran que la creatividad es fundamental para el crecimiento económico, mientras que casi el mismo número señala estar bajo presión en su lugar de trabajo lo que los obligaba a centrarse en la productividad más que en la creatividad.

Son muchas las empresas de gran éxito que han optado por centrarse en la creatividad y la innovación, pero ¿cómo se podría crear un ambiente que permita a las ideas convertirse en realidad? En este sentido, hemos confeccionado 10 puntos a tener en cuenta para convertir una idea en un verdadero lanzamiento al mercado:

  • Productividad + Creatividad: como sugerimos en la introducción, las dos cosas son igual de importantes y no se puede concebir una sin la otra. Ambas forman los dos ejes necesarios para que el negocio funcione y pueda sostenerse en el mercado. Tanto la productividad como la creatividad forman parte de la la ecuación perfecta que asegura que cualquier lanzamiento tenga éxito prácticamente desde el principio.
  • Equipos con flexible capacidad reflexiva: una gran idea debería ser el producto final de un gran equipo. Obviamente no se está hablando de formar un equipo grande en número ni mucho menos, sino de que tenga como cualidad la grandeza. Para tener una idea Innovadora será necesario someterla a prueba constantemente en cada nuevo paso que se de, con disciplina, pero con flexibilidad para cambiar, aprendiendo de metodologías como LEAN o Ágiles.
  • No sobreestimar la idea: una buena idea no basta para el éxito, tampoco el hecho de que exista una necesidad implica que aparezca una solución inmediata, ya que sin una comprensión profunda del “problema” del usuario, no puede haber una solución concreta. Si bien los más grandes inventos fueron descubiertos por serendipia, no se puede esperar que suceda lo mismo con nuestra idea. Tomarse el tiempo necesario para comprender qué es lo que hay que solucionar evitará caer en la tentación de descubrir de inmediato la solución.
  • No te enamores de la idea: Validar la idea después de dar cada paso, ya que  sin duda la se verá sujeta a diversos ajustes. Es algo necesario para el éxito tener la capacidad de modificar; ningún equipo puede funcionar bien si no está dispuesto a modificar sus ideas. Por eso, en este caso, lo mejor es validarla constantemente para encontrar el camino correcto lo antes posible.
  • Centrarse en el usuario desde el principio: ¿El usuario encontrará utilidad en la idea que hemos formulado? Durante el proceso de desarrollo de una idea, que puede comenzar con un “brainstorming”, es necesario tener presente un enfoque especial hacia los usuarios para que la fase de desarrollo tenga el potencial necesario al ser aplicada. Una vez resuelto el perfil de usuario, sus necesidades, sus problemas y la posible solución que le brindará la idea, ya podemos empezar a pensar cómo llevar esta solución al mercado.
  • Planificar cómo entrar al mercado: Innovar es apuntar a la excelencia, por eso es importante que el equipo comprenda la importancia de este proceso. Pero si bien, innovar es una pieza importante para el negocio, es necesario brindar el mismo tiempo e importancia a pensar cómo hacer para que el producto y/o servicio llegue al mercado. Este paso debe asegurar que existe una oportunidad de negocios real.
  • Análisis de la reacción de  la competencia: El próximo paso es prever qué es lo que podría suceder en el panorama competitivo. A esta altura conoceremos a los usuarios y ya sabremos cómo insertarnos en el mercado con una idea que puede cambiar el juego en el sector, en el país o en el mundo. Será la la hora de adelantarnos a lo que podría pasar con la competencia: ¿cómo reaccionarán?, ¿a quién le afectará directamente? y si el producto ya fue lanzado por la competencia ¿cómo nos diferenciaremos? Al final de esta etapa, la empresa tendrá un entendimiento más completo y acabado de la industria.
  • ¿Cómo se comportarán los usuarios?: ¿Sabemos si hay algún tipo de comportamiento que los clientes pueden tomar que cambie la rentabilidad del producto o servicio? Tan importante como la forma en que los competidores reaccionarán es saber cómo lo harán los propios clientes y lo que significa para el resultado final. Por ejemplo sería bueno echar una mirada a las reacciones que los clientes tendrían al aplicar diferentes modelos financieros. De esta manera, se puede adelantar el modelo de negocio que resulte más efectivo para los usuarios.
  • Comunicación estratégica: es central para lograr que los clientes coloquen mentalmente el servicio o producto en una categoría donde puedan jerarquizarlo entre otras propuestas similares. Para ser “escuchados”, no basta con tener un buen mensaje, sino con una forma diferencial de “comunicar” para competir con otros mensajes que son emitidos simultáneamente y captan la atención de nuestros usuarios.
  • Reflexión y mejora continua: Con frecuencia, la falta de enfoque en los resultados del negocio se debe a estar demasiado compenetrados en el producto o servicio de forma aislada. Tomarse el tiempo para agotar todas las aristas posibles para el proceso de negocio es algo fundamental. Cuando el equipo analiza y mide de forma exhaustiva cada uno de los pasos que da durante el proceso de lanzamiento, se producirán resultados excepcionalmente valiosos para toda la empresa en su conjunto.

Enseñar a los equipos cómo innovar, desde el proceso de lanzamiento de producto, es algo totalmente beneficioso para cualquier empresa. Un equipo que trabaja con excelencia, no sólo encontrará una idea innovadora, sino que sabrá reaccionar con altura cuando tanto cuando va bien como cuando va mal. Por eso es importante tener la actitud de levantarse en el acto y volver a la acción de inmediato. Lograr que la creatividad y la productividad trabajen en conjunto, nos permitirá tener ideas innovadoras que jugarán un papel central dentro del mercado.

Por: Sebastián Colotto.

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